El Instituto Nacional José Miguel Carrera está de cumpleaños, celebrando ya sus 195 añitos de servicio educacional, contando entre sus beneficiados a varios Presidentes de la República, a muy distinguidos parlamentarios y grandes líderes, como el abogado penalista, don Juan Bustos, Presidente de la Cámara de Diputados, quien acaba de dejarnos.
Como buena mujer, por mucho tiempo intenté majaderamente congregarme a un recuerdo del Instituto, por lo menos como ex alumna... ¡Que alguien me reconociera como institutana…! Pero no lo logré sino hasta hace muy pocos días. ¿Mujer? ¡Huy, que asco! Parecía ser la respuesta a mis requerimientos.
Recuerdo cuando quedé en Derecho por primera vez, cómo se puso de contento don Sergio Riquelme Pinna… Me decía que cuando egresara me haría un tremendo reconocimiento para demostrar que sí había valido la pena poner la tercera jornada vespertina del liceo, al servicio de los jefes de hogar. Lamento haberlo defraudado, aunque logré darle felicidad con mis altas calificaciones. Quizás esa confianza que él depositó en mí, me ha hecho insistir en estudiar una y otra vez a lo largo (y ancho) de mi vida.
Recuerdo que me sentía tan segura del rendimiento que di en mi querido Instituto, que cierto día de agosto de 1990, en un programa del medio día en Canal Trece, Hernán Precht estaba entrevistando a don Sergio por el aniversario del Instituto. Llamé por teléfono como muchos otros ex alumnos para felicitarlo públicamente… Obviamente, que no querían tomar mi recado, ni mucho menos transmitirlo, así que con mi insistencia de vendedora estrella y mi autoconfianza, sólo me dispuse a esperar a ver la cara de impacto del señor Precht con mi nota, aunque no la sacara al aire. Ya había aprendido a disfrutar de mi “problema”. Justo en ese momento llegaba mi hija del colegio y le digo: “Mira hija, aquí van a hablar bien de tu mamá”. Así esperamos las dos paradas frente al televisor, hasta que el señor Precht, con un signo de interrogación “de este porte” más una súbita timidez, que le hizo bajar la voz, pero no la hidalguía... le comentó al señor Riquelme:
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"Mire, Don Sergio, talvez sea un error, pero en vista de la gran insistencia, le menciono que ha llamado la señorita… ¿Primavera?”. Y don Sergio muy feliz le respondió interrumpiendo la interrogante:
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¡Síi! Doña Primavera Silva, fue una excelente alumna, de gran esfuerzo. Una gran Institutana de la Tercera Jornada que tuvo el Instituto… etc. (Más o menos así... en todo caso, debe estar grabado en algún lugar del canal 13, creo que el programa se llamaba “Almorzando con”)
Bueno, de este modo, renovadas las promesas de continuar, pasé por muchas universidades, habiendo pagado también muchos aranceles anuales, sin poder seguir adelante por diversos motivos, menos ser incapaz. Razones de otro costal me obligaron a desistir de seguir estudiando Derecho tras seis intentos. ¡Ufff! ¿No será mucho? Pero ahora, que don Sergio habrá de ver las cosas de otro modo, también habrá de comprender mis razones de abandono.
Habiendo partido mi testigo de “institutaneidad”… busqué con fiereza que alguien me volviera a reconocer… En la Página Oficial del Instituto, tras cargante cantidad de intentos, no aceptaron mi suscripción como ex alumna, sin explicaciones. Pero seguí adelante, hasta que en Facebook encontré a un ex compañero, que aunque no ha seguido relacionándose conmigo, me ha dado una gran esperanza para poder reencontrarme con gente que me reconozca dentro del nido institutano. De tal manera, lo soñado se ha logrado: Llegué al grupo Homenaje a don Sergio Riquelme Pinna y a Institutanos 2.0, que me han acogido con credibilidad mutua. Lo mejor de esta opción de recibimiento, es que no me solicitaran un examen a la próstata… Por eso estoy aquí, aportando un poco de anécdotas institutanas femeninas.
Primavera Silva Monge
Adjunto esta fotografía de un partido de Babyfootball Institutano, en 1979 (fotoshopía a la antigua, o sea, a tijeretazo limpio)






¡Qué dice el púuublicoo...!!!
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