Considerando que las caricias y la entrega corporal son manifestaciones exclusivas del amor, es que me atrevo a denunciar que el metro está atestado de ladrones en dicho rubro.
No hacen muchos días, que viajando en el mencionado transporte, al sentirme apuntalada por la popa, miré y ... nada! Pura inocencia a mi alrededor. Luego, al notar como un puñal en el área dorsal baja, miré y... ¡Nada! Más inocencia. Como pude me hice flaquita (¡Toda una proeza!) y volviéndome repentinamente hacia mi audaz masajeador, descubrí que había levantado una pequeña pero significativa carpa en su zona erógena. Ante tal evidencia, lo increpé con atrevimiento a la vez que con señorío de los años veinte: compuesta y damita (¡Otra proeza!)
Mi didáctica duró hasta que noté que el discurso aburría a mi interlocutor, quien con improvisada cara de pajarito buscó apoyo del público masculino. Yo, muy alerta me dije: Ajá! Y también busqué lo mismo, pero descubrí con desazón, que el techo del vagón ofrecía mejores alternativas de recreación.
El tipo perceptivo, me lanzó una mirada entre burlona e impaciente, suficiente antecedente como para darme cuenta de que era un imbécil y que no entendía mi intención de educarlo por la buena.
Mi enorme frustración pedagógica desencadenó en una cachetada de inespecífica época, pero mucho más cinematográfica que mi guión parlante anterior. ¡Realmente envidiable! Con una fuerza y un sonido increíbles, con harto “güelo” y sobretodo, con mucha pica.
Mientras el furtivo explorador de féminas escapaba de espaldas por la primera parada, quizás temiendo un balazo alevoso, yo soplaba mi arma al puro estilo vaquero gringo. Terminada la tarea, miré a la gente persona por persona buscando aplausos y... ¡No encontré ni un solo ojo!!!
Pero el palmetazo resultó tan exitoso, que compensó la absurda falta de solidaridad de mis semejantes.
Y bueno, como dicen los del lado, si bien el títere sexomaníaco andaba armado... ¡No era para tanto alboroto...!







-----------------
HANTONIO
Vosotras dos utilizais al gay para salir airosas, pero y yo?
Ahora entre los gays, los bis y no se cuantas cosas mas no te libras del arrimao.....lo mejor es que yo no uso transportes publicos....por si acaso....