En estos días, que en Chile se ha puesto tan de moda el baile... he recordado con mucha nostalgia a aquel único en su especie, don Gonzalo Bertrán, periodista, director y productor de televisión, hace ya unos cuantos años, desaparecido de entre los vivos.
Su perfeccionismo, exigencia profesional propia y ajena, sumado a un carácter del carajo, atribulaba a sus colaboradores y dependientes laborales... pero hoy se le extraña, hoy se jactan de haber sido sus "discípulos"... pero ¿Y qué hacen con lo aprendido que no reflota ningún seguidor de su obra, que era entretener sanamente a la sociedad en sus distintos rincones?
Con la vertiginosa internacionalización de hoy en día, se copia todo desde afuera, mientras los ocurrentes nativos nos hacemos un nudito en las ideas, porque se importan sin pausa, por ejemplo, variados "realities" pese a nuestros cansados ojitos de ver tanta de la misma basurita televisiva. Sin embargo, como no hay mal que por bien no venga, esto mismo ha permitido que haya surgido la demostración impresionante de la capacidad chilensis de hacer las cosas (aunque copiadas) mejor que los de más allá.
Así, hemos visto a muchos chilenos lucir su múltiple capacidad, empeño, belleza, armonía y brillo propio... por un lado bailando, por otro tratando de cantar bien y haciendo las delicias de un público con sus comedias al estilo de lo recientemente presentado en la Teletón.
Tenemos un gran material artístico en cualquiera que se proponga manifestarlo. Tenemos chispa y belleza que no tiene que envidiar a nadie... entonces....
¿Qué hace falta?
Otro Gonzalo Bertrán que aúne tanta cualidad y aparte, patrocinadores decentes, que se interesen más por el arte que por la comidilla barata y denigrante de la escasa sociedad pública (parece redundante, pero no lo es)
¿Quién no está ya lo suficientemente cansado y hastiado de tanto destrozo escénico?
En las artes ya nombradas, tenemos como les decía, material para regodiarnos. Entonces.... ¿Por qué en lugar de jugar a matar participantes con un sólo ring de celular, haciéndolos competir hasta la furia, etc. no los preparan a todos para presentar espectáculos de primer nivel y luego, si consideran que sin competencia no hay dinero, hacer presentaciones finales cobradas al público, en teatros elegantes y hermosos, cobrando por las entradas, con remates de los trajes usados por los diferentes "rostros" como le dicen ahora (aunque más bien sean cuerpos), con la venta de los discos de recuerdo con las grabaciones, etc.? Para eso ya tienen bastante gente cautiva, que les permitiría a los empresarios recuperar y ganar bastante dinero.
Productores y empresarios de espectáculos, presentar currículum de cualidades y profesionalismo aquí mismo.
Como un bocadito, les dejo este recuerdo bieeen antiguo: Fred Astaire.
Primavera Silva Monge






Vamos progresando... (pinchar la imagen)