DÍA CHANCACA
Así como la gotita que cayó en la ventana de la Gloria Benavides, una pequeña nube, me trajo el recuerdo de aquél día lluvioso en que quise sorprender a mi marido con sopaipillas pasadas.
Estuve tres días planeando el banquete. Compré cada cosa muy organizadamente según sus características perecederas. De este modo me hice de zapallo, manteca, chancaca, maicena, etc.
Con mucho entusiasmo busqué recetas entre clientas y almaceneros de la cuadra, entre las revistas viejas, innumerables recortes de revistas y todos los reversos de etiquetas, que se han encontrado de paso por mi vida, hasta que encontré una muy buena en que, por lo menos, sus ingredientes fueron reconocidos por mi escasa experiencia culinaria, y cuya preparación no requería de aparatos sofisticados, tales como pesas de exactitud, hornos con medidores de temperatura o cocinas de espacios kilométricos.Según las medidas de los componentes, sólo me estaban faltando unas varias porciones de manteca, así que el mismísimo día lluvioso, obviamente bajo la lluvia, procedí a la búsqueda de tan necesario elemento.
¡...Aimm
Ziiinguinn
inde reeinn...!
Todo cerrado. Algo me indicaba que no debía hacer dicha compra, pero como buena analfabeta de intuición fui porfiada y recorrí y recorrí un barrio aún inexplorado, hasta encontrar lo buscado.
Corrí a la casa donde se cocinaba el zapallo en mi peligrosa ausencia y me dispuse a ensuciar el libro de recetas mientras practicaba la magia gastronómica.
Hallando que 4 docenas de sopaipillas eran demasiado para nosotros dos solitos, decidí rebajar los ingredientes a la mitad. Sin embargo, a la hora de los descuentos olvidé la parte mantecosa. Al principio no me di cuenta, pero mientras amasaba notaba demasiado-demasiado un no sé qué... Vamos echándole harina, vamos friendo. Las sacaba de la sartén y se desmoronaban como tortitas de arena. Me dije: “las paso por la chancaca y pasan piola”. Porque la salsa aquella, sí que me quedó muy buena!
Menos mal, que como siempre, sin proponérmelo estaba preparada para la adversidad y cuando llegó la hora de la verdad, me atreví a sacrificar y poner a prueba la honestidad de mi amado esposo. Era una mazamorra asquerosa que él sólo atinó a describir, para no decirme lo innegable. Como lo quiero tanto, no fui capaz de aceptar que probara un segundo bocado y le retiré el plato. “no te preocupes”, le dije, igual un poco achaplinada. “mañana puedo hacer otra cosa con esto mismo”.
No quise forzarlo a mentirme. ¡Pobrecito! Pero estuvo a punto...Y probablemente para no caer en tentación, toda esa semana estuvo llegando excesivamente tarde como para comer.
Pero mi propósito inicial, de sorprenderlo con sopaipillas en un día lluvioso, lo logré de todas maneras...
¡¡¡Y con las sobras hice una torta de miedo, a la que le hizo rechupete!!! (¡Jejeje!)
Glosario
Chancaca: piedra de azúcar pura
Día chancaca: día fácil, sin problemas
Gloria Benavides: cantante chilena conocida como “la gotita”, por una canción homónima que hiciera muy popular por los años 60. Es la actual "cuatro" de "Sabado Gigante".
Sopaipillas: masita plana de harina, zapallo y manteca, que se estila comer en el invierno chileno, fritas y luego pasadas por una salsa oscura, gelatinosa, hecha con chancaca, maicena y saborizantes.
Banquete: comida especial, sabrosa y para celebrar algo especial.
Zapallo: en otros lugares se llama calabaza.
Manteca: grasa animal blanca transparente (en Argentina le llaman así a la untable en el pan)
Maicena: harina de maiz
Cuadra: sector de casas continuas, comprendido entre los cruces de las calles.
Barrio: sector residencial de las ciudades, es decir, no comercial.
Tortitas: pastelitos
Pasar piola: pasar inadvertido, que no se nota
Salsa: algo cremoso y sabroso, dulce o salado que se echa sobre algún plato de comida, como el pescado, los pasteles, las sopaipillas.
Mazamorra: algo asqueroso
Achaplinada: molesta y con actitud de mártir, como Chaplin
Torta: pastel (como de novios, cumpleaños)
De miedo: digna de elogios.
Hacer “rechupete”: disfrutar hasta chuparse los dedos






En México, la chancaca se llama "piloncillo" y es esencialmente lo mismo, solo que allá se vende en forma de conos, de unos 15 cm. de alto y del diámetro de un vaso común.
Como ya se acerca el verano y se viene fuerte el calor ¿qué tal si te dejo aquí la receta de una bebida casera, muy popular en mi pais, que se prepara con chancaca?
Como no estás aqui para decirme sí o no... igual te la dejo.
La bebida se llama TEPACHE y se toma muy frio, para los dias con haaarto calor. Por la manera de prepararse, contiee algo de alcohol, pero no mas allá de 5 o 6 grados. O sea menos que la cerveza.
Lista?
TEPACHE MEXICANO
Ingredientes:
Manera de hacerse:
Se lava la cáscara de la piña muy bien y se coloca en un recipiente DE VIDRIO en el que previamente habremos puesto los dos litros de agua y el vinagre de manzana.
Desmenuzamos la chancaca de tal manera que quede casi pulverizada y la agregamos en el recipiente. Movemos para ayudar a que se disuelva.
Añadimos el kilo de azúcar y revolvemos.
Dejamos el recipiente tapado (pero no de manera hermética, solo cubierto), durante 4 días, en un lugar fresco y aireado. No debe exponerse al sol. En este proceso, la mezcla va a fermentar.
Eventualmente, se puede mover el recipiente SIN destaparlo, por si la chancaca no se ha disuelto totalmente.
Al cuarto día se ve que ha originado una cierta espuma. Eso indica que está casi listo. Se saca una pequeña cantidad del jarabe resultante, se sirve en un vaso con hielo y se agrega agua. Probar. Si le falta azúcar, añadir al gusto. El sabor es ácido y dulce, muy refrescante. Ese jarabe resultante, rinde para añadirle 3 litros de agua. Servir siempre con mucho hielo. Especial para los días muy calurosos.
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Espero te haya agradado mi aporte...jeje
saludooooooooooooooooooosss!!
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TROY